26 septiembre 2014

Ya no tengo una judía y somos jodidamente complicados.




                                                                    Felicidad, (s.XIX, XX)

Aguafuerte, aguatinta y buril

Max Klinger




Pues sí Periscopio estará en el cielo a la derecha del espagueti volador y los que nos hemos quedado en la Tierra somos jodidamente complicados y nos encanta. Hay gente a la que no le gusta ser feliz (felicidad= a estar tranquilo con tus momentos mejores y peores pero sin que nada ni nadie te toque tanto la moral como para entorpecer tu camino), sí, conozco unos cuántos, no confundamos con gente que pasa malas rachas y no ve la luz. Hablo de gente que es feliz, le van bien las cosas, todo marcha a su alrededor, no hay familiares pachuchos, el curro pues todo lo bien que se pueda pedir, amigos fieles, pareja o parejo que le quiere y de repente se para y cómo un resorte se busca un problema, el que sea y se aferra a él como una lapa. Y te da la lata, mucho, y te llora, mucho y a veces te toca la moral y colabora en que tú no puedas ser feliz.
Ojo, que no quiero decir que la gente no pueda estar triste e incluso buscar esa tristeza, yo solo pido paz.

Y sí puede que yo sea muy borde y no, no siempre lo demuestro, :).



22 julio 2013

Tengo una judía

Aquí estoy, soy una inconstante y me da rabia. La verdad es que casi todos los días pienso, esto tengo que contarlo y al final lo cuento, pero no aquí. Mis estados de facebook, cada vez se parecen más a un microblog. 
Podría prometer que voy a escribir todos los días pero eso de prometer algo sabiendo que lo mismo no va a pasar, no va conmigo.

Pero cómo decía aquí estoy para presentaros a Periscopio.

Hace unos meses, una amiga de la universidad me regaló una lata que tenía dentro una judía para plantar. Me encantó. Yo, la persona que se queda en casa sóla al cuidado de las plantas de mi madre y que al final o las ahoga o las mata de sed. Es que bajo presión no funciono, mi madre me llama y lo primero que me pregunta es ¿cómo está el bonsai? ¿y la (inserte nombre de planta que yo jamás identificaré a no ser que me diga cómo es la maceta)? Pero me hizo ilusión. La planté y bautizé. El nombre le viene que ni pintado.


Al pricipio era chiquitaja y en la lata vivía feliz.


Y empezó a crecer


 y a crecer




Y ahora mide un metro y medio. He tenido que cambiarla dos veces de tiesto. Estoy preocupada, es una planta muy cabezota. Cuándo empezó a crecer la guía se enrrollaba con el poto de mi madre (sí, un poto puedo identificarlo, más que nada porque nos está invadiendo la terraza) y yo intenté guiarla hacia otro lado. No le gustó, dejó de crecer esa guía y le salió otra. El mismo problema, la misma solución (sí me cuesta aprender) y la misma cabezonería. 
Ahora tiene tres guías, todas paradas y ya no crece. Y no echa más hojas y por supuesto no ha dado flores. Por lo tanto no tengo judías.


Lo más divertido es que cuándo crecía, lo hacía en horas. De la mañana a la noche podía crecer cinco centímetros. Y en mi familía hacíamos cónclave, mi padre que si es una judía muy rara y mi madre que si ocupaba mucho ( hablar así de mi judía, lo que pasa es que crecía más que sus plantas, ajajaj).


Todas las mañanas la saludo nada mas levantarme, a ver si la animo pero me da que al final voy a tener que hacerme a la idea de que Periscopio es cabezota y no va a da judías.

Y sí, esta entrada es para que confirméis que estoy loca. Y un homenaje a Periscopio que me hace sonreir todas las mañanas.






02 abril 2013

Hay días que adoro mi vida





Study for Seated Figures. (El Jaleo), 1882.
John Singer Sargent
Carbón y pastel en papel marrón. 
Fogg Art Museum. Harvard University. Cambridge.
Massachusetts. USA.

Camino de un centro comercial con mi padre. Nuestra misión, comprarle bragas a mi madre (una peli de Almodóvar no es nada comparada con mi familia). Vamos en el autobús, pasando por un barrio cercano al mío:


- Todavía quedan muchos comercios en esta zona.
 - Buah, antes había muchos más. Mira ahí había un cine y ahí un bar. En ese bar rodaron una película de Peret, un a migo y yo salimos dando palmas, mientras Peret canta.
- O_O ¿Qué? ¿Has sido extra en una peli de Peret?
- Claro. Si esa historia os la he contado un montón de veces.
 - Qué dices, a mi no.

Aquí viene la historia. 

Mi padre y su amigo habían salido de trabajar y estaban fuera del bar viendo toda la movida. De repente salió un hombre y les dijo que por qué no pasaban y hacían un poco de bulto. Ellos entraron, se apoyaron en la barra y apareció Peret cantando.

A los días o semanas. Una mujer entró en la bodega dónde trabajaba mi padre y le dijo, ayer te vi en una película de Peret dando palmas. Mi padre alucinó y fue a ver la peli. Él cuenta que lo mejor de todo es que en le bar había cuatro gatos y él no se acuerda de haber dado palmas. Dice que en la peli, el bar estaba abarrotado y que él y su amigo estaban dando palmas. 
Bueno, mi cara a estas alturas de la historia era todo risa, y mi padre insistiendo que él no había dado palmas y yo diciendo, lo mismo os arrancásteis al verle y no te acuerdas. Mi padre, se calla, lo piensa y me dice, lo mismo sí.

Adoro a este hombre (casi siempre...).

20 febrero 2013

2013


"La Ira"

1302-1305.

Giotto di Bondone 

Fresco.
Capilla de los Scrovegni.

Padua. Italia.





Bien, ya sé que es pronto, que no llevamos ni dos meses y que eso de hacer balance nunca me ha gustado (esto último lo sé sólo yo. Bueno ahora vosotros).
Pero así te lo digo 2013 que te den mucho por saco. Ya empezaste a tocarme los pies en 2012, el final de año fue de traca, bueno en realidad los dos últimos meses fueron para borrar. Qué coño, si pudiera borraría más de un mes y de dos y de tres, del jodido 2012.

Y empezaste tú, yo me hacía ilusiones, gilipollas que es una (muy asumido lo tengo) y qué pasó, pues lo típico, viniste con tu "Eh, bonita, deja de fardar. ¿De qué vas?¿Crees que nada se va a torcer? ¡Despierta!" Y listo, yo, una persona con una pachorra infinita, esa que se iba a dormir y pasaba de todos los problemas, descubrió que ese dolor en el pecho, ese dolor de estómago y esas ganas de llorar, todo eso, es algo que la gente llama ansiedad.

Así te lo digo, déjame en paz. No habrá millones de cabrones en este mundo para que me des por saco a mi. Sí, mi vena egocéntrica está en su punto más álgido. Ya sé que no soy única y que probablemente mis problemas son pequeños en comparación con otros. Pero permitidme que me de igual (y si no me lo permitís, me la chufla), es mi vida y 2013 me está tocando mucho los pies.

Y ya.


PD: siempre que veo algún fresco de Giotto no puedo evitar recordar el "Giotto cómic", un invento de una amiga para poder recordar la situación exacta de los frescos en la iglesia de San Francisco. Consistía en un esquema con monigotes reproduciendo las escenas. Todo muy conseguido, y sobre todo muy divertido.



31 enero 2013

Lleva bragas limpias, dinero y no sueltes tu copa.


"Los bebedores"1890.
Vincent Van Gogh 
Óleo sobre lienzo.  
Instituto de Arte de Chicago.
Chicago. USA.


En el título están los tres grandes consejos de "la mamma" para ir por la vida. Son la base sobre la que vendrán los demás consejos, que en realidad son solo variantes de estos tres. 

Lo de las bragas limpias es el primero. De pequeña, la verdad no le daba mucha importancia, es un rollo tener que ponerte ropa interior limpia todos los días pero por no escucharla, lo hacía. 

Luego fui creciendo y la mamma  introdujo nuevos elementos, cómo "vas a ir con esa camiseta rota, mira el bajo de esos pantalones todo deshilachado, a esa chaqueta le falta un botón..." Mi madre siempre usa el mismo motivo para hacer presión,"ysitepasaalgoenlacalleytienequevenirunmédicoytúconlospantalonesasí"(pausa para respirar). Ahí es cuándo yo pienso, si me pasa algo en la calle y tiene que venir un médico y el doctor se preocupa más de mis pantalones que del patatús que me ha dado, apaga y vámonos. Pero soy débil y si la mamma está presente acato y salgo hecha un pincel.

El segundo consejo es de mi adolescencia, cuándo empecé a tener vida social más allá del parque. Siempre me decía, lleva dinero, no para gastártelo todo, lleva de más por si acaso. Ahora parecerá una tontería, tiras de tarjeta de crédito y listo pero por aquel entonces eso era un sueño de mayores y llevar dinero "de más" me ha sacado de algún que otro apuro. También os digo que llevar dinero de más puede ser llevar 50 euros o 5, depende del día del mes.
Y la última y no por ello menos importante "NO SUELTES TU COPA" en mayúsculas porque me daba mucho miedito las razones de mi madre para seguir este consejo. Te pueden echar cualquier cosa, te drogan y luego vete tú a saber que te hacen y dónde te dejan, que lo mismo apareces en un descampado. Ahí queda eso, ahora soltad vuestra copa si os atrevéis.

Ultimamente "la mamma" es media "mamma", los virus no la dejan en paz y ese carácter que la define se ha mermado un poco. Ahora echo de menos sus ramalazos consejiles y cuándo vuelvan los echaré de más. Así soy yo.